Las intermitencias de la muerte / José Saramago
34210126N
📘Editorial: De Bolsillo 📘Pasta: Blanda 📘Páginas: 251 📘Estado: Usado 📘Detalles: Pasta con dobleces, 7/10 Plantea un escenario donde, de forma repentina, las personas dejan de morir. Lo que parece una bendición inicial desata el caos social, político y económico, llevando a la Muerte a tomar forma humana y enamorarse de un músico. La trama se divide en dos partes: 1. El colapso de la inmortalidad (Primera Parte): En un país anónimo, el día 1 de enero, la muerte decide suspender sus labores y nadie fallece. Aunque al principio se celebra, pronto se desata una catástrofe. Los hospitales y asilos se saturan de enfermos terminales y ancianos que sufren sin poder descansar. Las funerarias van a la quiebra y la religión entra en crisis, pues sin muerte no hay resurrección. 2. La Muerte y el violonchelista (Segunda Parte): Ante el desastre, la Muerte decide retomar su trabajo, pero anuncia que enviará una carta a las personas con una semana de anticipación para advertirles su fallecimiento. Sin embargo, sus planes se alteran cuando una de sus cartas le es devuelta misteriosamente por un músico solitario al que es incapaz de matar. Al intentar resolver este fallo, la Muerte desciende a la Tierra, adoptando forma de mujer, y al conocer al músico experimenta el amor, el dolor y las emociones humanas.
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Descripción
📘Editorial: De Bolsillo
📘Pasta: Blanda
📘Páginas: 251
📘Estado: Usado
📘Detalles: Pasta con dobleces, 7/10
Plantea un escenario donde, de forma repentina, las personas dejan de morir. Lo que parece una bendición inicial desata el caos social, político y económico, llevando a la Muerte a tomar forma humana y enamorarse de un músico.
La trama se divide en dos partes:
1. El colapso de la inmortalidad (Primera Parte): En un país anónimo, el día 1 de enero, la muerte decide suspender sus labores y nadie fallece. Aunque al principio se celebra, pronto se desata una catástrofe. Los hospitales y asilos se saturan de enfermos terminales y ancianos que sufren sin poder descansar. Las funerarias van a la quiebra y la religión entra en crisis, pues sin muerte no hay resurrección.
2. La Muerte y el violonchelista (Segunda Parte): Ante el desastre, la Muerte decide retomar su trabajo, pero anuncia que enviará una carta a las personas con una semana de anticipación para advertirles su fallecimiento. Sin embargo, sus planes se alteran cuando una de sus cartas le es devuelta misteriosamente por un músico solitario al que es incapaz de matar. Al intentar resolver este fallo, la Muerte desciende a la Tierra, adoptando forma de mujer, y al conocer al músico experimenta el amor, el dolor y las emociones humanas.